Edén Múñoz confiesa que la vida le cambió completamente a finales de diciembre pasado al tener en brazos por primera vez a su pequeño Emilio, ahora de tres meses de nacido. El líder de la agrupación Calibre 50 cambió el acordeón por la pañalera y ahora en sus días libres se dedica completamente al cuidado de su bebé, tanto que cuando regresa de viaje no se lo quiere prestar ¡ni a su mamá! “Tenía 10 días sin verlo, me fui a Colombia, y no se lo quiero prestar a nadie, yo lo agarro, lo cambio, yo le hago todo”. Aunque Emilio aún está muy pequeño para saber si seguirá los pasos de su papá en la música, ya lo acompaña al estudio de grabación donde se arrulla con la música del cantante. “Ya no le molesta el ruido, se queda dormido, es muy tranquilo la verdad”, aseguró el orgulloso papá. Con la llegada de su bebé, Múñoz admire que también llegaron otras preocupaciones, como el futuro que nunca planeaba y hasta su manera de manejar. “Ya es como que tu prioridad, como que todo gira alrededor de él. Es una sensación bien padre y a la vez te preocupa todo, el entorno, hasta el mismo futuro. Yo que nunca hacía planes para el futuro, me preocupa pensar en qué puede pasar, si ya no hay trabajo. Te cambia mucho las cosas, pero definitivamente es hasta ahorita lo mejor que me ha pasado. Me han pasado muchas cosas buenas [en la vida], yo pienso que soy muy bendecido por Dios porque toda la vida me han pasado muchas cosas buenas pero esta es como mi graduación”.